—Qué-
Amelia pasó la mano con impaciencia por su virilidad. Masajeándolo sensualmente. Ella sonrió cuando lo sintió contraerse, mordiéndose el labio cuando se hinchó en su mano. 'Maldita sea, es tan grande.'
—Oye... creo que te equivocaste - ¡Ahh! —el hombre gimió cuando Amelia deslizó su mano en sus pantalones y acarició su vara.
Amelia se estaba excitando con solo escuchar los gruñidos bajos provenientes del hombre. Su eje también estaba caliente haciendo que su centro se apretara con anticipación. Ella lo deseaba, pero se preguntaba por qué no hacía ningún movimiento. ¿Es virgen?
Antes de que Amelia pudiera preguntar qué tenía en mente, sus labios fueron repentinamente reclamados por unos suaves y calientes.
Sus ojos se abrieron cuando se dio cuenta. '¡Dije que nada de besos!' Siseó en su cabeza, tratando de alejar al hombre, pero él deslizó su lengua en su boca y la besó con avidez.
Amelia jadeó, '¿por qué se siente tan bien?'
Segundos después, Amelia se encontró desnuda y acostad