—¿Por qué aceptaste casarte con él? —Julián preguntó.
Estaba tan enojado que le temblaba la mandíbula. Había apretado su mano con fuerza alrededor de la bolsa que llevaba. La razón por la que vino a casa con Maximiliano fue para preguntarle a Amelia en persona si realmente se había casado con él, pero por su anterior muestra de afecto, él ya sabía la respuesta.
Amelia frunció el ceño, no le gustaba el tono que estaba usando con ella. Su vida amorosa era su asunto personal, pero él sonaba como u