—Cariño, déjala en paz. Podemos hacer que sea inocente. Vamos a divertirnos un poco —dijo Rocio, pasando la mano por el muslo de Chris, haciendo que algo se retorciera en sus pantalones.
—Bien —dijo impotente, agarrando la mano errante de Rocío que se estaba volviendo traviesa antes de excitarse.
—¡Como era de esperar, mi cuñada es la mejor! —Jasmine exclamó, haciendo un gesto con el pulgar hacia Rocío.
—Genial... sentémonos todos en un círculo en el suelo. Pero junto al fuego para que nos s