Diez minutos después, las papas fritas estaban listas y se las comieron rápidamente. Chris también tenía hambre porque no pudo cenar.
Ahora estaban de vuelta en su habitación, acurrucados en la cama. Rocío había envuelto sus brazos alrededor de la cintura de Chris y colocó una de sus piernas entre las de él. Mientras Chris envolvía su brazo alrededor de sus hombros.
—Olvidé decirte algo —dijo Rocío mientras apoyaba la cabeza en el pecho de Chris, escuchando los latidos acelerados de su corazó