71 - Un susto inigualable.
— ¿Estás listo? — pregunto.
Nos encontrábamos en la clínica, esperando por la ginecóloga. Hoy era mi cita con ella, y el día en que sabríamos si nuestra semilla era niña o un niño. Ambos estábamos ansiosos por saber, y así, poder elegir un nombre bonito.
— Estoy nervioso, pero listo. — La puerta se abre en ese momento, dando paso a una doctora, con sonrisa encantadora.
— ¿Cómo está mami más hermosa? — pregunta, sentándose y abriendo el expediente.
— Nerviosos.
— Esperaron lo suficiente para sab