GIOVANNA
Estoy acostada mirando el techo con mí vestido puesto y mí maquillaje hecho un desastre de tanto llanto. Sabri y mi tío ya se marcharon a su casa a descansar por pedido mío. Escucho que la puerta de la habitación se abre y volteo automáticamente pocisionandome de costado, cierro los ojos tratando de fingir que estoy dormida. Siento los pasos de antoni hasta detenerse a mi lado, luego el peso de su cuerpo al sentarse a la punta de mis pies. Un silencio de algunos instantes, donde mí cora