—¡Cariño!
Anonadada e inmóvil siente como su esposo la abraza, observa a Vladimir, pero el se marchó en silencio, intenta responder a su abrazo y cuando estaba por hacerlo, vio a su asistente venir hacia a ellos
—¿Qué demonios hace ella aquí? —dijo en un tono frio Karen
—Cariño —dijo Joseph con una sonrisa que le pareció falsa a Karen —Es mi asistente, debe ir conmigo a todos lados…
—Solo cuando se trata de negocios, cariño —dijo lo ultimo con ironía —Y no estás aquí por negocios si no por mi ¿