Vladimir creía tenerla bajo su control, pero Karen logró liberar una de sus piernas aprisionadas y darle una patada en sus partes, al caer de rodillas, se pone de pie y toma sus cosas para escapar de él, pero no se percata de que él se había recuperado de su golpe
La derriba y se posiciona sobre ella, Karen lucha, pero esta vez Vladimir no le permite jugar sucio.
—Eso fue muy bajo —eleva ambas cejas al mismo tiempo —¿Por qué huyes de mi? Si fueras mas amable…
—Tu secretaria vendrá en cualquier