CAPITULO 83. CANSANCIO
Gabriela
Y mientras le doy beso en la mejilla por el rabillo del ojo observo como se pone el otro y veo que su cara se deforma aún más de cómo la tenía y yo me rio por dentro que le den, me alegra tanto que tenga celos que sufra por lo que me hizo pasar, de solo de recordar los gemidos de esa mujer me enferman, Steban sale directo a su área de trabajo y yo me dirijo a la entrada del edificio.
Y el me mira con enojo yo sigo derecho y lo ignoro y él se va detrás de mí y subo al ascensor, él se