CAPÍTULO 56. ESTANDO TAN CERCA
Gabriela
Estamos muy cansadas, especialmente yo porque no estoy acostumbrada a esto pero debo seguir aunque sienta que mis piernas se quieran doblar estoy sudada y con hambre, ya casi llegamos lo digo porque desde aquí alcanzo a ver la ciudad y para mi es algo de esperanza en mi pobre y agotado cuerpo que anela un descansó, cuando de repente se oye un disparo que pega en uno de los árboles donde estamos, lo cual hace que mis nervios se disparen y mi corazón quiera salirse porque se que maldito