CAPÍTULO 39. HUIR
Gabriela
Estoy temblando de miedo jamás había presenciado la muerte de alguien tan cerca a mi, pensé que iba a morir y que me iban a violar y que nada este mundo me iba a salvar, no hago más que llorar, estoy bastante conmocionada, esa mujer ha sido como un ángel para mí, siempre se presenta en el momento justo cuando más la necesito.
Caminamos y caminamos por la selva a oscuras con una linterna el camino no es fácil y yo sigo llorando y mi cuerpo tiemblan, aun no me recupero de la conmoción