Sus caderas empezaban a moverse con más intensidad sobre su miembro —Xavier— suplicó ella.
—Tranquila amor— Xavier la besó en los labios, se levantó con ella sin romper el beso, la depositó de espalda en la cama para quedar él encima de ella. hizo un camino de besos hasta llegar a su vientre. retiró de ella la única prenda que le quedaba.
La visión de Xavier con su rostro entre sus piernas fue lo más erótico que jamás había visto, de hecho, lo único.
Sofía movía de un lado a otro su cabeza,