En eso se abrió la puerta y una bandeja de comida le fue entregada por una de las empleadas, solo a eso entró y con la misma salió de ahí sin decir nada. Sara se quedó viendo la comida, teme que lleve algo que le perjudique, no confía en nadie, sabe que fue él quien ordeno que le trajeran de comer, no comprende la actitud de él, en cuanto es amable, de repente se vuelve violento. La bipolaridad de ese hombre la asusta.
“Tendrá algún problema psiquiátrico” Indago en su mente, ahora más que nunca