Mundo ficciónIniciar sesiónHa pasado una semana en la que Lenin no se ha despegado de mí, todo el tiempo me sigue con la mirada, desayunamos, comemos y cenamos en la alcoba de la nueva fortaleza a la que nos trasladamos el mismo día en el que llegué con Isac, si voy al baño espera afuera, si quiero dormir cuando él no está trabajando, me encierra con llave, me siento como si fuera una esclava, una... traidora que está pensando







