Mundo de ficçãoIniciar sessãoRojo, tan rojo como la sangre, intenso como su hostilidad, esos ojos que me miran a detalle, hacen tambalear mis barreras, las derrumban y los recuerdos vienen de golpe, sus palabras, su promesa, en mi pecho explotan mil sensaciones que solo reavivan aquel tormentoso momento.
—Grece —repito pensando que quizá esté soñando.







