Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn toda mi vida, jamás había sentido tantos nervios juntos en menos de un minuto, ver a Lenin caminar por la tarima de cristal ubicada en medio de una enorme habitación subterránea, me hizo recordar al niño de cabello oscuro y ojos avellana con el que jugaba dentro de la casa blanca. Mis deseos por correr hacia él y abrazarlo, se vieron de un momento a otro reprimidos por la llegada de una mujer de muy avan







