Mundo ficciónIniciar sesiónLa ansiedad me domina, tengo que recurrir a todo mi autocontrol para no dejar que el miedo y miles de emociones más, me sofocaran, me remuevo inquieta haciendo esfuerzos inútiles por soltarme, luego de mi encuentro con Lenin, el capullo ordenó a sus hombres encerrarme en una habitación distinta, me amarraron con un par de cadenas a la cabecera de la cama, y ahora no solo tenía ganas de orinar, sino de asesinarlo.<







