Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo digo nada más, pero paso a su lado odiando que siga metiéndose en mi cabeza, Isac era un desgraciado que sabía cómo meterse en tu mente y hacerte dudar de cosas. Cuando entro, veo que al final me está esperando el cuadrilátero, los hombres de mi padre suelen entrenar aquí, jugar y divertirse apostando, las peleas, el golpear a alguien siempre saca la adrenalina atorada en las venas, y eso era de l







