05 de septiembre del 742 A.P.
El gran día de la boda entre el príncipe de Nasea y la princesa de Regoria había llegado. Los preparativos se habían hecho a toda prisa por mandato del rey. No se detuvo a reparar en gastos, las arcas del reino se usaron en más de una tercera parte porque quería que todo saliera espectacular y perfecto.
Los amigos de Burchard no habían vuelto a hablar con él desde aquella noche. Tampoco había visto de nuevo a Xuan Xinyue. Y le pareció que era mejor así. Le prometió