25 de diciembre de 1741
El pueblo de los piratas del sur es por lejos el menos pintoresco o cálido que alguien haya visto jamás. Los marinos del sur van cubiertos de gruesas pieles que los protegen del frío invernal que hace en la zona. La mayoría están ocupados en sus propios asuntos, andando de aquí para allá con normalidad.
Cualquiera podría creer que no es un pueblo pirata, de no ser por las grandes armas que portan los hombres robustos y de largas cabelleras. Casi todos son rubios y pálido