Mi mente giratoria parecía estar entrando en una peligrosasobredosis de pensamientos, abarrotada de ideas sobre Mason. Pensamientos sobre los años desperdiciados, años de dolor y angustia, años que había pasado rumiando sobre lo cruel que había sido el mundo al arrebatarme a mis padres, llevándomedirectamente a los brazos de un hombre que me destrozaría aúnmás. Mi mayor miedo tras la muerte de mis padres era que no podría encontrar amor genuino en ningún lado hasta que Mason apareció y rápidame