Deslizó los dedos dentro de mis bragas, tiró de ellas hacia abajo por mis piernas y las quitó de mis tobillos.
“Recuéstate.” Lo hice, separando bien las piernas y regulando la respiración para calmar el latido desbocado de mi corazón. Se desabotonó la camisa con una lentitud exasperante sin apartar los ojos de mí, se deshizo de los pantalones con un movimiento brusco y los lanzó a un lado junto al montón de ropa. Se acercó con paso seguro, acomodándose entre mis muslos y colocándose sobre mí, s