LII. Uno menos y me quedan dos
Advertencia de contenido violento y sensible...
***
Volví a la bodega con toda clase de herramientas y armas cortopunzantes, dispuesto a empezar y terminar con ese asunto que había alargado por años de una vez por todas. Mi hermana merecía su libertad y yo necesitaba hacer pedazos a esos tres seres despreciables para continuar con mi vida.
Los tres estaban en silencio cuando entré, dándole miradas largas y profundas a Bruno que jugaba con un encendedor en sus manos, sabía muy bien, que calman