Capitulo 44
Decir que estaba molesta era mucho.
Barbara sentía que la ira y la decepción le harían hervir la sangre en cualquier momento.
Haber escuchado la confesión de Verónica fue impresionante.
¿Cómo alguien podía tener tanto odio en su corazón?
Le dieron ganas de arrancarle los ojos por ser una mujer tan despreciable pero ella no se rebajaría tanto, ella era una dama y tenía lo que queria, a su esposo y a su bebé que estaba recuperándose favorablemente.
No podía decir mucho de su amiga