-¿No es más sencillo que me dejes dormir en tu sillón? ¿Despertarás a mi secretario para que venga por mí?-
-Es su trabajo, está acostumbrado.-
-Pero no quiero sacarlo de su casa a esta hora.-
-¿No quieres volver a la mansión?-
-No.-
-Es tu casa.-
-Pero no me gusta, no me siento cómodo ahí.-
-Así me sentía yo, pero no tenía otro lugar donde ir.- vivir en esa mansión era deprimente, evitaba dormir allí, llegar a esa casa, ser recibida por los sirvientes que le ignoraban no era fácil.
Por eso se