Capítulo 18
Alejandro
Voy por los pasillos de la empresa después de mucho tiempo rumbo a la oficina de mi padre, cuando de la nada siento un par de pequeñas risas, que viene en dirección a mí a gran velocidad. Fue ahí que de pronto y por casualidad, la causa de esas risas tan hermosas chocan contra mí y caen al suelo por el impacto. Lo que de inmediato me hace agacharme para revisar que no se hayan hecho daño y al verlos a los ojos los reconocí al instante. No cabe duda que de frente las cosas