Seguía sin entender mucho que era lo que estaba soñando, de repente estaba junto a la mujer y la bebé corriendo a toda velocidad por el bosque. Las lágrimas corrían por su rostro y supuse que era por el hombre que dejó atrás, me entristeció saber que el no volvería a verlas y que talvez ella no sabía que había muerto. Íbamos llegando a la carretera cuando empezó a bajar la velocidad mirando alrededor para asegurarse que estaba a salvo -Estamos solas mi niña... papá se fue... estaremos bien, te