—¡Imposible! ¡No lo escuché muy bien! —dijo Ximena con firmeza.
¡No podía creer que el hotel les estaba dando vinos de colección gratis solo por Lorenzo!
Óscar también se unió:
—¡Yo tampoco lo escuché! ¡¿Cómo podría el hotel regalarnos tres botellas de Romaneé-Conti del 85, valoradas en millones, solo por ser este perdedor?! ¡Es muy obvio que escucharon el nombre del señor Suárez y se sintieron impresionados!
—¡Eso es!
Esas palabras pronto se convirtieron en un consenso entre todos, fue totalmen