Abrí los ojos y me estiré en la cama hasta que recordé que anoche me quedé dormida, me di cuenta que tenía puesta una blusa y mi ropa interior en ese momento la puerta del baño se abrió y Aleks salió con la misma ropa de ayer.
–Ya despertaste. –Se acercó a darme un beso.
–¿Qué hora es?
–Las seis –respondió –. Anoche te quedaste dormida después de que me pediste que me quedará.
–No recuerdo eso –me sonrojé.
–Si lo hiciste, pero ahora debo ir a cambiarme de ropa a mi departamento y regreso p