Mundo ficciónIniciar sesiónRobert y Johana entraron tomados de la mano al gran salón de eventos, la prensa de la entrada de inmediato tomó fotografías, él era reconocido y para que nadie tuviera la menor duda Robert se encargó de elevar su mano izquierda en ángulo para que brillara el diamante en la mano de Johana, luego caminó abrazándola y se sentaron en la mesa de los Larsson, María







