LA REINA DEL MAFIOSO. Extra: Sangre por sangre.
La suerte estaba echada para todos. Un solo movimiento condenó a muchos y aunque aún no se vieran las pérdidas, cada peleador que pusieron contra Marcelo fue muestra de eso.
Las apuestas crecieron, los contrincantes se le midieron por decisión propia u obligados por sus dueños, quienes quisieron probar suerte al saber de alguien como él, por quien el hombre que lo promocionó catalogó como el mayor demonio visto.
El primer mes fueron seis peleas, seis muertos, seis millones de euros que se echa