LA REINA DEL MAFIOSO. Capítulo 15.
Amoldarse al otro fue cuestión de poco tiempo, por más que se repitieran que las cosas no tenían tanta relevancia en sus vidas, las miradas, los acercamientos y las excusas para ver al otro, delataron su deseo de estar siempre juntos.
Aunque el acuerdo inicial fue no vivir juntos, la casa de Braulio se sintió solitaria y Adelina sintió irremediablemente que en donde estaba no era su lugar.
Cada día buscaba el rostro de su esposo y cuando lo veía, por fin dejaba de sentir que algo faltaba. Las