Extra: Sangre imparable.
La fotografía de una rubia con una bebé en brazos rodó por la mesa del escritorio del hombre que la observaba desde su cómoda silla.
Luca Ferrer la tomó entre sus dedos recordando cuando se casó con ella décadas antes con el fin de procrear. Pero no fue posible ya que se negó a hacerlo. Le puso las cosas muy difíciles, reiterando que no era tiempo o poniendo excusa tras excusa.
__ No pudiste domar a una simple mujer y le terminó por parir a otro. - reprochó Cárter Hamilton. - Hubiese sido ta