Capítulo 65.
Adrián trató de calmarla, no le servía de nada estar alterada, pero si con él mismo no pudo, con ella no lograría mucho.
La acomodó en la cama, ella se quejó con otra oleada de dolor que le llegó, apretando la mano de Adrián, quien no se alejó en ningún momento.
Por más que le molestara verla en ese estado no podía hacer más que apoyarla.
__ Tengo miedo. - sollozó ahogando un gruñido de dolor. - Tengo miedo, Adrián.
__ Escúchame bien. - acunó su rostro. - Si superó todo de estos meses, podr