Capítulo 56.
La noticia de que su mujer estaba embarazada lo mantuvo en silencio por varias horas. Todo comprendieron que no era una noticia para celebrar, no aún. Aunque la emoción sí estaba presente.
Luisa confiaba en sus nietos. Ese bebé, por muy diminuto que fuera ya lo era.
Para Adrián, aún cuando fue inesperado, pensó en tantos posibles escenarios que se sintió como un completo absurdo al pensar en positivo, en que lo vería o tan solo iba a conocerlo, cuando los diagnósticos no eran nada favorables.