Capítulo 42.
Micaela se paseó entre los invitados. Todos con una enorme sonrisa en el rostro y la imagen de estar pasándola bien en la fiesta que tanto ella como Mirna se habían esmerado en preparar para que saliera perfecto.
Se llevaba mucho más con ella que con su hija. Mirna si entendía lo importante de las apariencias, tratando de mantener siempre el flujo de su apellido entre los grandes apellidos de su ciudad. Ahora que Renzo faltaba, la responsabilidad de lograrlo recaía directamente en ella.
¿Era