Al ver que ella no respondía, la sonrisa en la comisura de los labios de Jazmín se volvió aún más evidente.
—De todos modos, señorita Guzmán, aprecio mucho tu cuidado hacia Ezequiel en estos últimos tres años. Pero ahora que he regresado, si hay cosas que están mal, espero poder corregirlas lo antes posible...
—Así que ¿qué?— Sin esperar a que termine, Aurora ya había bloqueado las palabras que venían detrás, con la espalda recta y tensa. —Señorita Morales, has estado llamándome señorita Guzmán