Mundo de ficçãoIniciar sessãoSu confesión fue tan confusa y repentina que mi mente aun no logra procesar nada de esto. La abracé desde atrás y su llanto se hizo mucho más fuerte. El inmenso nudo que tengo en la garganta no me permite decirle las palabras adecuadas; pues no tengo que decirle ante gran atrocidad. Pensándolo bien, muchas veces se me hizo muy excesiva la protección con Fiorella, pero por mi mente nunca pasó que se trataba de ello. Siempre fue una niña,







