Val había reaccionado bien ante todo, yo me mantenía incrédula de que hubiera logrado hacer tanto con tan poca experiencia, cuándo por fin logré contactar con el Doctor Evans, le expliqué toda la situación, me felicitó y claro también e David, quien gritó de la emoción al escucharlo decírselo el mismo. En el décimo día de aquel incidente regresamos nuestros respectivos hogares, dimos las gracias eternas a David por todo y Val decidió pagar todo lo que se necesito cosa que David no quiso aceptar