NARRADOR
Mientras los días para la reapertura de Tentaciones, algo muy esperado por sus clientes fijos llegaba, su dueño tenía sentimientos encontrados al respecto. El club era su sustento y aún tenía facturas que pagar así como también algunas cuotas del préstamo que había pedido al banco para la ampliación del lugar. No entendía en qué momento todo lo que tan bien estaba se fue al infierno.
Los padres de Apolo se habían enterado de la situación y aunque ya habían dejado la administración del