GERYLIS ALMODÓVAR
Lucrecia había salido. Creí que finalmente de tanto mencionar al abogado para aquí y para allá acabaría saliendo con él o al menos a visitarlo con segundas intenciones.
Había estado investigando sobre hackers y cuánto podían cobrarme, pero no sabía exactamente quien podía ser de confianza para pedirle un favor semejante y tan íntimo. Las probabilidades de que mi vídeo fuera reproducido por alguien y luego comercializado o acabar en manos enfermas me aterraba más de lo que pod