APOLO
Las horas volaron estando con la hermosa morena que tenía a mi lado. Había perdido la noción del tiempo en su compañía y quería tenerla muchas más horas en posición horizontal sin nada puesto, pero aún no era el momento. Yo no iba a aprovecharme de la situación, tampoco es que fuera un santo pero no era esa clase de hombre. Si Monique quería entrar a mi mundo sin ropa y abrirme todas sus puertas sería libre de decidirlo por si misma sin lamentaciones futuras. No sería el hijo de puta que