Mundo de ficçãoIniciar sessão-Toma, sostén esto sobre tu herida un momento para detener la sangre.- dice Gabriel entregándome un pañuelo que ha sacado de su bolsillo.
-Gracias.- presiono el pañuelo en mi cabeza y el dolor es menos punzante cada vez.
Soy afortunada la verdad, siempre he tenido muy buena cicatrización. Recuerdo cuando era niña los raspones que me hacía en las rodillas por correr, curaban de un día para otro sin dejar cicatriz. Tambi&eacu







