Los dos días pasaron en un abrir y cerrar de ojos, Lizandro y Violet incluso fueron a correr por el gran malecón juntos, al parecer disfrutaban mucho de su compañía, después de tantos meses el atractivo empresario había logrado que Violet sonriera de nuevo, todo resultaba tan natural, se quedaban hasta tarde charlando en el balcón observando las estrellas, nadie les aguantaba el paso, incluso Marcus se rendía y subía a su habitación
La mañana de partir llegó, Violet aunque lo disimulaba no quer