Despierto por el sol que entra en el gran ventanal y lo primero que veo es un delicioso desayuno acompañado de un par de flores y una carta.
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—Valla ya se ha marchado, entonces otra vez sola...
Escucho el timbre de la puerta y de inmediato me levanto con cansancio y dolor en la espalda. abro la puerta y está una señora vestida de enfermería y otra de sirvienta.
—Hola buenas en que las puedo ayudar?
—Hola señora su esposo nos envío para que cuidemos de usted.
—Mmmm, creo que están equivocadas n