Sofía fue muy eficiente; no sé qué método usó para convencer a su familia, pero los Jiménez aceptaron adquirir mi empresa.
Cuando se difundió la noticia, los empleados se inquietaron, pensando que algo malo ocurría con la compañía.
Inmediatamente hice que recursos humanos enviara un comunicado, asegurándoles a todos que no debían preocuparse, que no habría despidos injustificados, pero pedí que mantuvieran discreción sobre el asunto, sin divulgarlo.
En mi interior temía que Lucas, si seguía pend