Del mucho jaloneo la tipa se encontraba casi sin ropa, mostrando cada detalle de sus prominentes curvas.
La ubicación de la habitación, cercana al ascensor y en pleno horario de mayor movimiento, provocó que varios huéspedes se detuvieran en el corredor a observar. No tardaron en sacar sus celulares para capturar el momento.
—¡Deténganse! ¡Policía! ¡Que nadie se mueva!
En ese instante, el ascensor se abrió y el grito imperioso del policía hizo que la muchedumbre se apartara al instante.
Pero la