Me quedé sin palabras. Por suerte él no lo hizo, de lo contrario ya no podría mostrar la cara ante Mauro en la empresa. A menos que consiga un nuevo gerente profesional.
Pensando en esto, murmuré con arrepentimiento: "Mejor ni te lo hubiera contado, total, tampoco era tan seguro que volviéramos a encontrar a tu amigo, al fin y al cabo tú ni siquiera lo sabrías..."
— ¿Qué dijiste?
— Dije que finalmente descubrí tu único defecto —lo miré fijamente, pronunciando cada palabra con claridad para provo