Me sentí acalorada en el pecho y ya no pude rechazarlo más.
—¿Qué? ¿No era que la familia de Antonio era súper rica? —preguntó inmediatamente alguien del grupo.
Daniela los miró con desdén: —¡Se nota que no han visto mundo! Ese es un Pagani de alta gama, edición limitada personalizada. No es solo cuestión de dinero, se necesitan muchas conexiones para poder comprarlo.
—Wow... —todos quedaron boquiabiertos.
Daniela me miró: —¿Tu esposo tiene esa capacidad?
Sonreí y dije con naturalidad: —Nunca di