Sentí un calorcito en el pecho y ya no pude negarme más.
Al llegar a la entrada de la universidad, desde lejos se veían las pancartas ondeando en la plaza, las columnas de globos meciéndose, todo decorado festivamente.
¡El centenario de la universidad era verdaderamente grandioso!
La entrada ya estaba bajo control de tráfico, no permitían el acceso a vehículos externos, solo dejaron un estrecho pasaje con barreras y personal de seguridad.
Lucas bajó la ventanilla y antes de que pudiera decir alg